Paisaje y carretera

Aquí mi primer proyecto fotográfico; los arcenes cambiando de color en diferentes estaciones del año. Esa es la lectura fácil. La compleja: El individuo y el lugar que habita. La fugacidad de la vida. Una serie de…

La ligereza como forma de vida

El confinamiento es lo que tiene, ante la imposibilidad de comprar libro nuevo he tirado de los que tenía por casa que siempre voy dejando para más adelante, y también he releído dos novelas que me han dejado un extraño poso, unidas ambas (…)

Escala de grises

Cuando uno de mis amigos del colegio y su novia se mudaron por fin a su nuevo piso en la Torre Bolueta hará casi dos años, le regalé esta fotografía del edificio. Él es ingeniero de puertos, canales y caminos así que (…)

Los libros de la mesilla de noche

“Siempre pensé que los libros que uno tiene en la mesilla dicen mucho más de sus sueños que sus propios sueños. (…) Esta montaña que tengo al lado es lo primero que veo por la mañana y lo último cuando me acuesto. Suelen estar aquí por un tiempo, e incluso cuando los acabo me da pena quitarlos porque quiero que estén, quiero seguir viéndolos”(…)

Nada se opone a la noche, Delphine de Vigan

“No había nada que hacer, veníamos de ahí, de esa mujer; su dolor no nos sería nunca extraño”
A caballo entre la crónica y el ensayo, Delphine de Vigan desgrana la figura de su madre, Lucile Poirier; su infancia, las complicadas situaciones…

Huellas de otros tiempos

Se dolía Andrés, el protagonista de La lluvia amarilla de Llamazares, del desaparecer de los recuerdos de los hombres de la montaña cuando la España rural comenzó a vaciarse y, especialmente de Ainielle, su pueblo, del que él era el último morador. Temía que a su muerte nadie recordara la vida en un lugar como aquel. En definitiva; que no hubiera nadie que viviera por sus ojos…

Siempre Sarajevo

Si en mi historia con el Periodismo hay algo recurrente es siempre la vuelta a la memoria de Sarajevo. Fui una niña periodista –término que escuché una vez acuñar a Juan Cruz- que descubrió a una edad muy temprana los horrores de los que son…