Paisaje y carretera

Aquí mi primer proyecto fotográfico; los arcenes cambiando de color en diferentes estaciones del año. Esa es la lectura fácil. La compleja: El individuo y el lugar que habita. La fugacidad de la vida. Una serie de cuando pasaba horas de copiloto en la carretera y comenzaba a experimentar con la fotografía.

Esa fugacidad queda recogida en la velocidad lenta del disparo que, a su vez, evoca el movimiento del vehículo. Lo del coche era totalmente intencionado ya que por aquella época disfrutaba muchísimo con aquellos viajes a ningún lugar concreto y fotografiando la Naturaleza.

Soy consciente de que en este proyecto queda reflejada una gran contradicción: Las imágenes muestran los colores del maravilloso entorno natural que recorremos en un vehículo de gasolina que al mismo tiempo emite partículas de CO2 que dañan ese entorno natural. Un sinsentido, lo sé, y sobre todo porque esos viajes eran puramente de placer, en donde lo que importaba no era el destino sino el camino. ¿Pero acaso no es la vida en sí misma muchas veces una contradicción?

Como curiosidad, el coche siempre era el mismo; un Alfa Romeo Turbo 75 Evoluzione del año 1985 del que solo se fabricaron 500 unidades. Para los alfistas más puros una joya, ya que fue el último modelo que la casa italiana fabricó antes de formar parte del grupo Fiat. Además, al ser una edición limitada fabricada hace treinta y cinco años quedan muy pocos en el mercado. Aún recuerdo como en más de una ocasión nos aplaudían a nuestro paso por los pueblos cuando reconocían el modelo, increíble.

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